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Enseñar a los niños a manejar sus emociones es un tema muy importante hoy en día, si quieres desarrollar su inteligencia emocional y las habilidades sociales que los convertirán en adultos felices consigo mismos e interrelacionarse mejor con los demás.

juegos para niños en casa

Apoyar la educación emocional desde el hogar es clave para que tus hijos tengan un conocimiento integral y cuenten con las herramientas necesarias que los ayuden a entender diferentes situaciones. En todo los casos, la comunicación entre padres e hijos será la clave del éxito.

 

 

¿Qué es la educación emocional? 

Es un proceso de aprendizaje que dura toda la vida a través del cual se explora cómo nos sentimos ante situaciones de la vida, cómo se sienten los otros y cómo los hacemos sentir; identificando, validando y gestionando esas emociones.


Algunos niños tienen dificultades para expresar e identificar sus emociones por lo que a través del juego tendrás diferentes opciones para apoyarlo en su desarrollo emocional.

 
Los niños de entre 2 y 3 años ya comienzan a experimentar emociones complejas como la vergüenza, el orgullo o la culpa, relacionadas tanto con el descubrimiento de sí mismos como con las relaciones sociales que tienen con las personas que les rodean.


Entre los 3 y los 6 años el dominio del lenguaje los ayuda a definir y conocer mejor las emociones, además de empezar a ser conscientes de que según cómo se comporten pueden producir unas emociones u otras. Una emoción que suelen experimentar los niños a partir de estas edades es el miedo, tanto a la oscuridad como a seres imaginarios debido a su creciente creatividad.


Si trabajas la educación emocional de tus hijos desde pequeños serán más seguros de sí mismos, con autonomía, capacidad de analizar las situaciones y tomar decisiones, y con empatía para lograr buenas relaciones. También es importante hacerles ver que enfadarse o estar triste no es malo, lo que necesitan es aprender a identificar la emoción y manejarla de la mejor manera posible.

juegos para niños en casa

Te damos algunas ideas sobre juegos divertidos que puedes realizar en casa:

 

¿Qué cara pongo?
Este juego es muy sencillo, se trata de colocarse delante de un espejo con lápiz y papel en la mano y le pides que exprese diferentes emociones con su cara: feliz, triste, preocupado, rabioso. Cada vez que ponga una cara la dibuja en la hoja de papel. Luego tiene que decir en qué momento o situación se ha sentido así. Es una excelente oportunidad para conocer y ayudarlo a manejar lo que siente.

 

Globos con emociones
Trabajar las emociones con los globos será muy divertido. Necesitas unos globos, harina para rellenarlos y marcadores para pintar las caras. Esta actividad los ayuda a liberar tensiones. La idea es ponerle nombre a cada emoción que sienten, de manera que puedan entenderla y manejarla mejor.

 

Fichas de las emociones
Recorta varios cuadrados de cartulina y escribe en cada uno de ellos una emoción diferente. Las colocas boca abajo y le dices al chico que escoja una y la voltee, para expresar con su cara la emoción que se describe en la ficha. Pregúntale cómo define él la emoción, cuándo se ha sentido así, cuáles le gustan más.

 

El diccionario de las emociones
Es un juego que se puede desarrollar con los chicos a partir de los dos años. La idea es buscar fotos o dibujos de personas que expresen alguna emoción. Cuando tengas suficientes imágenes hay que identificar cada una de ellas y clasificarla: miedo, tristeza, alegría, enfado…
Utiliza una libreta o cuaderno y clasifícalas y pégalas por emoción y aprovecha para hablar con los niños: cómo se puede sentir, cuándo la puede sentir, cómo manejarla.

 

Emociones y música
La música es ideal para conectar con las emociones. Tienes que elegir diferentes canciones y pedirle que identifique qué emoción le produce cada canción. Completa la actividad con un dibujo que pueda hacer inspirado en la emoción que le transmite la música. Cuando vean alguna película o video, identifiquen la música para que el pequeño pueda ver la relación de las melodías y lo que le transmite.

 

Cuentos sobre emociones
Con la lectura de cuentos que presenten el tema de las emociones podrás ayudar a los chicos a reconocer y controlar sus emociones. Escoge los cuentos pensando siempre que lo importante es que sean entretenidos, divertidos y cautivan a tus pequeños lectores.

Prepara tu lista de preguntas para trabajar el tema con los niños, como por ejemplo, ¿qué crees que siente el personaje? ¿Cómo te diste cuenta? ¿Cómo crees que podría actuar? ¿Qué harías tú en su lugar? ¿Qué otras cosas podría hacer? ¿Cómo podría calmar su enfado?.

 

Aprovecha la lectura para preguntarle a los chicos en qué momento han vivido una situación como la del personaje y qué hicieron o podrían hacer para sentirse de otra manera. En nuestras cajitas de lectura tenemos algunos cuentos que te pueden ser muy útiles:

 

  • El monstruo de colores: a través de las situaciones que vive el monstruo de colores los niños aprenderán a identificar sus emociones: alegría, tristeza, rabia, miedo y calma, a través de los colores amarillo, azul, rojo, negro y verde, respectivamente. Una historia sencilla y divertida, que introducirá a pequeños y a mayores en el fascinante lenguaje de las emociones.
  • Las rabietas de Simón: su protagonista es Simón, un niño que no sabe gestionar su rabia y cada vez que se enfada siente una cólera terrible y se convierte en un animal feroz. A él le parece fantástico porque todos le temen pero ¿quién quiere estar con alguien que da miedo? Es un libro excelente para entender las emociones ya que simbolizar la rabia mediante animales ayudará a tu hijo a identificarla y manejarla mejor.
  • César Celosaurio: se trata de una divertida historia que será de gran utilidad para hablar con los niños sobre los distintos sentimientos y actitudes que deben manejar y superar. Y si a tu hijo le gustan los dinosaurios sin dudas estos cuentos serán sus preferidos.
  • Greta Gruñosauria: este cuento presenta de una forma divertida cómo podemos analizar distintos sentimientos y actitudes que los niños deben aprender a entender y superar para lograr ser más felices. Greta Gruñosauria siempre está gruñendo desde que se levanta hasta que se acuesta. ¿Cuándo dejará de gruñir y empezará a sonreír y ser feliz? Sus padres se esfuerzan en hacer todo para que esté contenta pero no logran que sonría…

Para más opciones sobre este importante tema, revisa nuestro artículo 10 cuentos para trabajar las emociones con los niños https://leefante.com/emociones-para-ninos/.

 

El teatro de las emociones

Esta actividad consiste en crear un pequeño teatro donde representaremos historias inventadas por los propios niños y donde aparecerán diferentes emociones.
Para ello necesitamos algunos personajes: que pueden ser juguetes o figuritas (que tengamos en casa o en el aula) o marionetas o peluches o títeres de palo que podemos hacer de forma casera, por ejemplo con personajes de nuestros cuentos preferidos.
Define con los niños una situación que se convierta en historia e identifica las emociones que vivirán sus personajes. Para próximas historias deja que ellos solos lo preparen para que los espectadores sean los que identifiquen qué emociones se presentan.

 

Memoria de las emociones
Recorta varios cuadrados en cartulina o cartón e imprime un par de fotografías de tu hijo en las que expresa cada emoción. Si no puedes hacer fotos diles que se dibujen a ellos mismos expresando la emoción. Mientras más emociones identifiques y coloques en las fichas más interesante y entretenido será el juego.
Colocas las piezas boca abajo y cada participante las va levantando de dos en dos. Si son iguales, se las queda y vuelve a tirar. Gana quien tiene más parejas.

 

Detective de emociones
Lo primordial para trabajar las emociones es identificarlas, por eso, busca diferentes personas en una revista, internet o cuentos que tenga tu hijo y que le gustan. Juntos trata de adivinar qué estado emocional tienen esos personajes en una situación concreta.
Una vez que todos han acertado, cada uno deberá proponer las causas que le han llevado a sentirse así, ¡y no vale repetir! El que sea el menos original, deberá hablar de cómo le ayudaría a sentirse mejor.

 

Juegos educativos

  • MindFul KIDS: (De 2 a 7 años) Miniland ha diseñado este juguete educativo con 36 actividades y 4 dinámicas de juegos, entre las que están el yoga y la meditación. Su objetivo es desarrollar el autoconocimiento y la alfabetización digital, además de desarrollar la inteligencia activa y corporal, la inteligencia emocional y la inteligencia del lenguaje.
  • BBQ Emotions: (De 3 a 6 años) es un juego educativo a través del cual los chicos podrán identificar hasta 10 emociones. Mientras los niños juegan en equipo y se comunican entre ellos, estimula la inteligencia social y la inteligencia lingüística. Cuando hablan entre ellos los niños aprenden a reconocer y comprender las emociones.
  • Emotiblocks: (De 2 a 6 años) este juego tiene 6 personajes con piezas intercambiables para darles diferentes personalidades. Su objetivo que los niños reconozcan e identifiquen emociones y gestos faciales, aprendan valores y adquieran vocabulario.
  • Emoticapsules: (De 2 a 6 años) tiene unas cápsulas que representan las emociones y los niños pueden guardar juguetes o dibujos relacionadas con cada una de ellas, para mejorar el entendimiento y la asociación de conceptos.
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Jugar con los chicos y pasar divertidos momentos juntos les dará las herramientas necesarias para ser felices y tener seguridad en sí mismos para llevar adelante todo lo que se propongan. Cuéntanos qué te parecen estas ideas y si tienes otras nos encantaría conocerlas.

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